Después de las extrañas sensaciones del equipo español tras sus derrotas casi incomprensibles, podemos festejar uno de los títulos que mayor ilusión generaban al aficionado español, y es que en España casi le damos más importancia a ser campeones Europeos que ser campeones del mundo, al menos en baloncesto.
Tras una preparación con equipos “mediocres” (sin desmerecerlos ni mucho menos) en cuanto a talento y competitividad que no nos han hecho forzar la máquina, y tras un excesivo reparto de minutos de importancia asignados por Scariolo, la selección comenzó el campeonato de forma extraña, ya que parecían haberse creido tan superiores al resto que parecía que no debían luchar contra el resto de selecciones, sino que con la ley del minimo esfuerzo se podría ganar el europeo.
Las claves de los problemas? Varias.
- Pau Gasol se queda sin preparación por culpa de la lesión en el dedo que incluso tuvo que operarse, por lo que su comienzo de campeonato está falto de ritmo de competición.
- Falta de intensidad defensiva en general, sobre todo de la línea exterior.
- Reparto erróneo de los roles (y no son relojes) de los jugadores importantes.
- Cabezoneria del entrenador en hacer jugar juntos a los hermanos Gasol cuando claramente se solapan en su juego, ocupando ambos el mismo espacio.
Cuando estos problemas se han solucionado, hemos visto a la España que nos gusta ver, intensidad defensiva (sobre todo en las líneas de pase y excelente en ayudas), alegría en el juego de ataque, movimiento continuo del balón e implicación de todos los jugadores luchando juntos hacia el mismo objetivo.
Cual ha sido el resultado?, un juego vistoso (sobre todo para los españoles) en el que las defensas sobre el base contrario han sido asfixiantes, no dejándoles crear ni distribuir juego, forzando errores de tiro al límite de la posesión, corriendo conforme se podía y abriendo el campo con lanzamientos exteriores para dejar espacio a nuestros pivots, en especial a Pau Gasol y cargando de forma excelente el rebote ofensivo (notable de nuevo Felipe Reyes).
España comenzó el campeonato de forma endeble, pero ha terminado avasallando a cualquier rival que se le ponía por delante, sin importarle el tipo de juego que realizaba el contrario han sido capaces de imponer su ritmo de juego, alta anotación y excelente defensa, de forma que en sus últimos 5 partidos (5 finales consecutivas), Lituania, Polonia, Francia, Grecia y Serbia, la diferencia media a favor de los españoles ha sido de 19.2 puntos, simplemente impresionante.
Pau Gasol ha demostrado ser el mejor jugador europeo de la actualidad, con un dominio absoluto del juego, siendo referente de la selección tanto en ataque como en defensa, reboteando, taponando, asistiendo…………. En definitiva, siendo muy grande en su juego y haciendo muy grande a sus compañeros, todo adornado con una dosis tremenda de humildad y reconocimiento a los demás. Bravo Pau.
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