lunes, 10 de enero de 2011

Otro párrafo

Hola. Os dejo otro fragmento de lo que creo pertenecerá al primer capitulo del libro (que sigue sin titulo). Tengo algunas dudas acerca de como expresar los dialogos, no se si son entendibles, decirme vuestra opinion. Tampoco se si la forma de colocarlos, dentro del parrafo, es la correcta, es lo que tiene leer unicamente los mensajes del movil.

Barlow salió cabizbajo del local, se detuvo en la puerta y miro hacia los lados de la calle sin saber concretamente hacia dónde dirigirse, tenía que encontrar a Wilfred para contactar con la clínica y no sabía dónde buscarlo. Al comenzar a andar, apenas había dado unos pasos escucho una voz que le decía, -!eh, eh!, ¿estás buscando a Wilfred?- Barlow se giró y vio un hombre ligeramente encorvado con una chaqueta medio rota, unos pantalones manchados, sucios y de unas cuatro tallas más grandes que su cintura y un gorra oscuro con orejeras, !he oído en el bar que lo andas buscando!, yo puedo llevarte donde esta él, ¿y porque tengo que creerte? Pregunto  Barlow. !Mira, lo único que quiero es algo de dinero para poder comer, además mírate, no tienes ni idea de por dónde empezar a buscarlo!, Barlow, desconfiando del ofrecimiento se quedó unos segundos pensativo, ¿que podía perder?, al fin y al cabo tenía razón, no sabía cómo encontrar a Wilfred. !No hay problema, dijo Barlow, tú me llevas con él y te daré el poco dinero que me queda!. Comenzaron a andar por Belsur sin apenas dirigirse la palabra, cruzando varios callejones despoblados, ¿estás seguro que sabes dónde vamos? pregunto Barlow,  ¡no te preocupes!, ¿tú quieres encontrar a Wilfred, no? Yo sé donde localizarlo, así que calla y sígueme. Al cruzar por otro de los callejones por donde le guiaba el individuo, este se detuvo agachándose para atarse los cordones de sus botas quedando ligeramente rezagado, cuando se incorporó y llegando ya a la altura de Barlow, le asestó un terrible y violenta puñetazo en el costado derecho, Barlow hincó en el suelo una de sus rodillas quedándose casi sin respiración, sin tiempo a reaccionar recibió varias patadas entre las costillas y el estómago, cayendo definitivamente al suelo encogido de dolor. El individuo siguió pateando el cuerpo de Barlow, ¿No querías encontrar a Wilfred?, ¡capullo!, pues aquí no lo encontrarás- escucho a la vez que el hombre guía le quitaba el abrigo y los zapatos. Barlow, tumbado en el suelo, con la boca ensangrentada apenas podía moverse por los golpes recibidos, tan solo pudo abrir los ojos ligeramente para ver al individuo propinarle una última patada en la cara que le hizo perder el conocimiento quedando tumbado en medio del callejón. El individuo comenzó a registrarle en los bolsillos de su pantalón buscando algo de valor, ¡encima no tienes dinero! le grito ¡no eres más que un jodido vagabundo!, ¡tendría que matarte por querer engañarme!, finalmente le dio una última patada en el costado y le escupió ¡ahí tienes a tu Wilfred! Le dijo mientras se marchaba. Barlow despertó unas horas después al sentir la lluvia sobre su rostro, no podía apenas moverse, por los dolores del costado pensó que tendría un par de costillas rotas, estaba empapado y sentía frio, así que haciendo un pequeño acopio de fuerzas, se arrastro hasta una de las paredes del callejón tratando de resguardarse algo de la lluvia, que cada vez era más insistente. Del esfuerzo realizado al arrastrarse volvió a quedar inconsciente, pasando gran parte de la noche tirado en el callejón, hasta que sintió una voz que le despertó, ¿eh, tú, despierta, que coño haces en mi callejón?. Barlow levanto vagamente la mirada abriendo uno de sus ojos, no veía más que una mancha negra y borrosa. Poco a poco fue definiéndose la imagen, y descubrió la silueta de era un tipo alto, de color y con una gabardina, era bastante grande, ya que prácticamente con su sola presencia le tapaba la lluvia. Te repito la pregunta ¿qué demonios haces en mi callejón? a la vez que le empujaba con el pie. Barlow apenas podía articular palabra, !m... m... me han golpeado! Dijo balbuceando, !vaya, veo que eres un tío listo! dijo el tipo con tono irónico, !sólo bu... buscaba a Wilfred! volvió a decir Barlow mientras se quejaba de los golpes. Así que buscas a Wilfred, dijo el tipo, no tiene muchos amigos por aquí, !necesito localizarlo! balbuceó de nuevo Barlow mientras escupía sangre por la boca como consecuencia de la patada que recibió. El tipo cogió a Barlow ayudándole a levantarse, se pasó uno de sus brazos por los hombros para que Barlow pudiese caminar y se dirigieron hacia un pequeña puerta situada en medio del callejón, por la que entraron a un edificio abandonado. Dentro ya del edificio, prácticamente en ruinas, subieron al primer piso por unas oscuras escaleras llegando a lo que parecía una vivienda, o al menos eso creyó Barlow, ya que sus ojos todavía entreabiertos no le permitieron ver más. El tipo de color hecho a Barlow en un sofá tapándolo con una manta para que entrase algo en calor. Pasados unos minutos trajo un plato de sopa caliente, ¡toma, te sentará bien!, Barlow se incorporó lentamente sentándose en el sofá, cogió el plato de sopa con ambas manos y se lo acerco a la boca para poder tomarlo. Tenía el labio inferior completamente hinchado y amoratado, así como una herida en la comisura derecha, por lo que la acción de sorber del plato provocó que parte de la sopa se le derramase por un lateral de la cara., ¡ten cuidado! le increpó con voz fuerte, ¡no me regalan la comida! Al terminar la sopa, Barlow le preguntó su nombre al hombre de color, ¿mi nombre?, ¡qué importa mi nombre! Contestó de forma seca y malhumorada, ¡aun así, gracias por recogerme y por la sopa!, ¡calla y ahorra energías, ahora tienes que descansar para recuperarte! Barlow asintió con la cabeza, se levantó la camisa para verse el costado que tanto le dolía descubriendo un tremendo morado de prácticamente veinte centímetros de diámetro, al pasar la mano por encima sintió un dolor terrible que le hizo gemir. ¡Túmbate y descansa, eso solo te lo va a curar el tiempo en reposo! Comento el hombre de color. Barlow volvió a tumbarse lentamente en el sofá con gestos de dolor, cerró los ojos y termino durmiéndose.


Dentro de poco creo que daré por finalizado el primer capitulo, pero esto lleva mucho tiempo y de eso no tengo demasiado, jejeje.


sábado, 1 de enero de 2011

Un pequeño fragmento

Bueno, aqui teneis un primer adelanto de lo que creo sera el primer capitulo del libro. Todavia no tiene titulo, ni el capitulo ni el libro, jejeje, pero bueno, no es mas que un parrafo de todo lo que tengo escrito... acepto todo tipo de criticas (constructivas por favor).


Las noches se hacían largas, apenas podía conciliar el sueño por los constantes disturbios callejeros. Esa noche casi no hubo disparos, tan solo se escucharon un par de ellos, pero casualmente el segundo vino de la habitación de al lado. Inicialmente pensó en quedarse quieto en la cama, al fin y al cabo en el barrio de Haspur era habitual escuchar disparos durante la noche, pero algo en su interior le hizo preocuparse e interesarse por lo ocurrido. Miro su reloj, eran casi las dos de la madrugada, abrió suavemente la puerta de su habitación con el máximo sigilo posible, asustado asomo la cabeza por el pasillo oscuro sin ver a nadie. Camino lentamente hacia la puerta contigua llamando inocentemente con los nudillos, ¿están bien?, ¿necesitan ayuda?, pregunto Barlow con voz temblorosa. Al no recibir contestación acerco su mano a la empuñadura de la puerta girando la manivela, sorprendentemente pudo abrir. La habitación estaba a oscuras, tan solo la tenue luz que se colaba por la ventana iluminaba la estancia, en su interior vio un hombre grueso y sucio arrodillado en el suelo con los pantalones por los tobillos y el cuerpo sobre la cama, tenía la espalda llena de sangre que salia de una herida bastante grande, en la pared había abundantes salpicaduras de sangre y pequeños restos de carne. Barlow pensó que sería provocado por un disparo a bocajarro desde el pecho. A la derecha de la habitación, una joven semidesnuda con la ropa desgarrada estaba sentada en el suelo, temblando y acurrucada, sollozaba ante lo que parecía un ataque de nervios. Barlow se acerco a ella, ¿te encuentras bien?, la chica parecía en estado de shock, no respondía. El pelo le cubría el rostro y no se le terminaban de ver los ojos. Barlow acerco su mano a la cara de la chica para intentar apartarle el pelo interesándose por ella, en ese instante, la chica reacciono apuntándole con un arma a la cara, ¿Qué coño quieres, cabrón?, ¿quieres morir tu también?, ¡todavía me queda una bala!. Barlow salto hacia atrás levantando rápidamente las manos, ¡tranquila, por favor, no dispares, no quiero hacerte daño!, ¡solo he venido a prestarte mi ayuda!, durante cinco interminables segundos ambos se miraron a los ojos sin decir nada. Tranquila, baja el arma, no voy a hacer nada, comento Barlow con voz pausada, solo quiero ayudarte, ¿ayudarme?, aquí nadie ayuda a nadie, ¿porque me vas a ayudar tú? respondió la muchacha. La situación era tensa, la joven, asustada no bajaba el arma y Barlow temía que disparase sin motivo. Mira, no tengo nada que perder, mi vida es una autentica mierda y no me importaría que me matases, así acabarías con mi sufrimiento, pero tú eres joven, déjame al menos que vea si estas herida. Solo estas asustada, no quieres dispararme, lo veo en tus ojos, así que por favor, baja el arma y deja que me acerque a ti, dijo Barlow con tono tranquilo ya que era la única forma que veía de poder convencerla. La chica bajo lentamente el arma mientras miraba el cadáver. ¿Cómo te llamas? pregunto Barlow, la muchacha, entre llantos dijo, me llamo Alice… y este... este es el cabrón de mi padrastro, ahora ya no volverá a hacerme daño.


Al menos la idea de la historia la tengo... os recuerdo que podeis realizar vuestros comentarios aqui mismo, en el blog.

Un chao